El caserío de “La Ramallosa” consiste en una serie de bellísimas construcciones de piedra de más de 100 años de antigüedad que forman una pequeña aldea, con el horno donde cocían el pan, la era para el trigo etc. Un lugar mágico donde antaño vivieron las familias que trabajaban las tierras del “patrón”. Cinco pequeños caseríos rehabilitados con mimo y estilo, que permiten disfrutar a nuestros clientes de la maravillosa experiencia de vivir como vivieron en aquella época.

- Los Alcornoques: es el caserío más pequeño pero quizá el más romántico, cuenta con una habitación doble con salón adjunto, salón con chimenea y baño completo.

- Las Encinas: es uno de las caseríos medianos, cuenta con dos habitaciones dobles, una habitación con cama de matrimonio y otra habitación con dos camas, un salón con chimenea y baño completo.

- Los Olivos: es otro de los caseríos medianos, cuenta con dos habitaciones dobles, una habitación con cama de matrimonio y otra habitación con dos camas, un salón con chimenea y baño completo. El caserío tiene dos alturas y también resulta muy romántico para parejas.

- Los Robles: es uno de los caseríos más grandes, cuenta con dos habitaciones dobles, una habitación con cama de matrimonio y otra habitación con dos camas (ambos dormitorios con chimenea), un gran salón con chimenea y baño completo.

- Las Jaras: es otro de los caseríos grandes, cuenta con dos habitaciones dobles, una habitación con cama de matrimonio y otra habitación con dos camas (ambos dormitorios con chimenea), un gran salón con chimenea y baño completo.

La piscina se encuentra a disposición de nuestros clientes durante el verano.
Se aceptan animales.